El viaje en bondi se puede convertir en una tortura si no se encuentra algo entretenido para hacer, a mi no me gusta escuchar música en los auriculares, siento que estoy desconectada de todo, entonces como hay cosas que me salen naturalmente, me pongo a ver a la gente y a veces puede ser que enganche a uno mirándome, no es que sea modelo ni nada de eso, pero puedo llegar a ser apetecible a los ojos como toda mujer promedio.
La tarde en la que lo vi llovía bastante, yo estaba parada contra la ventana y el bondi estaba lleno, quedo enfrente mío, hablando con una amiga, onda que no quería escuchar la conversación pero algo escapo a mis oídos como que realmente no puede ser un affaire porque tiene esposa y una nena de cinco años, sé que estudia para chef lo cual me parece súper sexy en un hombre. Nada; me mira de vez en cuando, pero me da vergüenza, si lo miro me voy a poner muy colorada, si cruzo la mirada será a la altura de los ojos y calculo que si eso pasa no hay vuelta atrás, porque voy a sonreírme sin querer. Soy muy expresiva con la mirada, lo cual en estos casos no es bueno. Lo mejor de todo esto es que lo vi el viernes pasado, y casi me muero; no puede ser tanta casualidad, de vuelta la lluvia, yo parada en el mismo lugar, pero esa vez, solos los dos. Traté de no pensar en que estaba porque me ponía colorada y me subía un calor por todo el cuerpo…
Me concentré en la mano de un albañil altísimo, con unos brazos que llevarían a cualquiera en un estado de lujuria sin problema. Se bajó del colectivo mirándome dos veces y yo nada. No puedo darle bola, la próxima vez que se suba me bajo del bondi, sino va a ser para quilombos.
Cuánta pornografía mira tu novio?
lunes, 21 de septiembre de 2009
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